martes, 6 de diciembre de 2016

Qué son los cereales y qué aportan a la dieta

Qué son los cereales y qué aportan a la dieta

Se denomina cereales todos aquellos vegetales que producen granos comestibles, incluyendo sus propios granos. Los granos pueden ser consumidos directamente como tal o ser utilizados para producir harinas. 

Los cereales son la principal fuente de hidratos de carbono que aporta energía que las personas necesitan para vivir.

Cómo ejemplo de cereales podes citar el trigo, el maiz, la avena, el centeno, el arroz, la cebada, el alpiste, etc.

Los cereales,desde el punto de vista de la Botánica, pertenecen a la familia de las gramíneas, plantas herbáceas monocotiledóneas.

Por su parte el grano de un cereal tiene cinco partes:

1-El embrión o germen
2-El endospermo
3-La capa de la aleurona
4-La testa
5-Pericarpio o cubierta

¿Qué le aportan a nuestra dieta?

Los cereales son muy valiosos en la dieta humana porque satisfacen las demandas calóricas de los individuos al ser ricos en hidratos de carbono, pero además proporcionan importantes nutrientes como:

-Fibra alimentaria, tan importante para el adecuado funcionamiento intestinal

-Vitaminas como la E, de destacada capacidad antioxidante, y las del grupo B

-Minerales como el hierro, el magnesio y el calcio

-Proteínas de diferente tipo

Además, no contienen colesterol ni ácido úrico, y a menudo son ricos en grasas poliinsaturadas, que suelen ser altamente beneficiosas. Además de ser consumidos como harinas, los cereales se pueden consumir como copos como el clásico pororo que se come en Argentina.











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domingo, 4 de diciembre de 2016

Qué alimentos nos sacian cuando estamos haciendo una dieta

Alimentos que sacian

Cuándo se está a dieta, el principal enemigo es la sensación de hambre constante. Para acabar con ella se pueden tomar comidas, bebidas y suplementos naturales que permiten “picar” entre horas y enviar al cerebro la señal de saciedad.

El aparato digestivo al cabo de aproximadamente 20 minutos, genera un reflejo de saciedad que consiste en el envío de una señal nerviosa al cerebro por parte del estómago. En ese momento éste desactiva el ansia de comida.

Para lograr que estos efectos naturales trabajen y ayuden a mejorar la silueta, se puede recurrir a alimentos y productos que reducen la sensación de apetito activando la saciedad y cerrando el paso a comidas calóricas.

Fibra

La fibra actúa como una esponja. Al hincharse en el estómago produce un efecto de hartazgo y además, reduce la absorción de las grasas y azúcares de otros alimentos.

Este carbohidrato está presente en el pan, los cereales integrales, las legumbres, las frutas, las hortalizas y los frutos secos. 

No sólo mejora el tránsito intestinal y previene el estreñimiento sino que además, tiene un valor energético nulo, lo que ayuda a adelgazar de dos modos. Por un lado, ayuda a reducir la ingestión calórica, ya que las comidas que contienen fibra son menos grasas y poseen por tanto menos calorías. 

Por otro, como este alimento se hincha en el estómago como si fuera una esponja, produce un efecto de saciedad y reduce automáticamente las ganas de comer.

Es recomendable tomar 30 gramos de fibra al día. No conviene pasarse ya que en exceso dificulta la absorción de los minerales. Además es preferible ir incrementando su consumo de forma gradual para que se habitúe el organismo, hasta llegar al máximo recomendado. Por otro lado, hay que tomar gran cantidad de líquido, preferiblemente agua, ya que la fibra la absorbe en abundancia; de no hacerlo, se puede llegar incluso al estreñimiento.

Carbohidratos complejos

La fibra es un hidrato de carbono de tipo vegetal, pero también existen otros carbohidratos complejos que son digeribles, energéticos y que, además, generan sensación de llenura. Son el almidón, que se encuentra en las patatas y demás tubérculos, los cereales, las legumbres o la pasta, y el glucógeno de origen animal, presente en la carne y el pescado.

La diferencia de estos carbohidratos de los denominados simples, como son todos los que poseen azúcar, reside en que los complejos se asimilan durante varias horas y mantienen estables los niveles de glucosa, lo que facilita el no tener sensación apetito.

Otros aliados

Además de las comidas y técnicas que ayudan a saciar el hambre, existen otros aliados eficaces que son los llamados suplementos saciantes. Estos suplementos no adelgazan por sí solos pero, siempre y cuándo se tengan unos hábitos alimenticios y un tipo de vida sano ayudan a no engordar, ya que su principal función es reducir el hambre.

No tienen efectos secundarios ni compuestos químicos, se venden en herbolarios, dietéticas o farmacias y no es necesario presentar receta médica. Sin embargo, pueden producir algunos trastornos cuando se toman dosis altas o durante periodos prolongados, por lo que es recomendable leer bien los prospectos y tomarlos bajo supervisión de algún especialista.

Agua

Se puede tomar en grandes cantidades a lo largo del día sin engordar un solo gramo. Ingerida antes de comer, el agua produce rápidamente una sensación de saciedad que ayuda a no ingerir otro tipo de alimentos ya que llena el tubo digestivo, aunque sólo sea por un tiempo limitado. Se puede decir por tanto, que es un adelgazante indirecto. Aunque tomar agua entre las comidas ha estado contraindicado durante años, ahora los expertos contradicen esta opinión.





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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Cómo hacer una dieta de yogur

Cómo hacer una dieta de yogur

Dieta del Yogur

El yogur es una de esas delicias que en la antigüedad fue desarrollado para que la leche no perdiera sus nutrientes.

Parece que proviene de Asia, de tribus nómadas, y en su nombre se descubre la raíz búlgara 'jaurt'. 

En el Imperio Romano este alimento era ya muy apreciado, tanto que Plinio el Viejo lo consideraba divino y milagroso.

El yogur se popularizó en el siglo XX, cuando el científico Metchnikov (premio Nóbel en 1908) demostró la posibilidad de que el alimento provocara longevidad en quienes lo consumían.

Tal vez no todo el mundo sepa que el yogur es un derivado lácteo que está hecho fundamentalmente con unas bacterias llamadas Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Estos bacilos, que permanecen vivos aún después de la fermentación, tienen un efecto realmente saludable en nuestro cuerpo, y colaboran tanto con su protección y nutrición, como con su limpieza.

Entre sus ingredientes activos podemos mencionar el calcio, varias proteínas, grasas graduales, hidratos de carbono, minerales como el fósforo, el potasio, el zinc, el magnesio y el yodo, vitaminas A y B, niacina y ácidos pantoténico y fólico.

El yogur tiene grandes beneficios para el cuerpo humano. Por ejemplo, disminuye el colesterol, favorece la absorción de grasas, combate las diarreas y el estreñimiento, combate las infecciones y reconstruye la flora intestinal.

Además, se cree que protege contra la Tuberculosis, que beneficia a quienes sufren de cáncer, anorexia, y que también ayuda a los alcohólicos. El sistema inmunológico se ve fortalecido con el consumo de este milagroso lácteo, por lo que es útil en el tratamiento de ciertas alergias.

En conclusión, el yogur es realmente ese alimento milagroso que describían los antiguos, y debería ser parte de la dieta de cualquiera que aspire a tener una buena calidad de vida.

¿Yogur en las comidas?

Utilizar yogur en recetas de comida consigue bajar el valor calórico y contenido de grasa de las mismas

El yogur (también conocido como yogurt, yoghourt, yogourt, yoghurt, aunque según la Real Academia española estas grafías son incorrectas), se obtiene mediante la fermentación bacteriana de la leche. Es un alimento de alto valor nutritivo y sus fermentos lácticos son imprescindibles para perder peso y mantenerse saludable.

El yogur es un alimento versátil, se le puede utilizar en muchas recetas de comida, con lo cual se consigue bajar el valor calórico y contenido de grasa de las mismas.

Aprender a cocinar correctamente los alimentos junto con el yogur es quizá lo más difícil de esta dieta. El fuego debe ser muy leve, pues el calor elevado elimina los fermentos lácticos de este alimento.

No se debe batir con aparatos eléctricos, porque se vuelve demasiado líquido y no se integra bien a los demás ingredientes de la receta.

Para preservar todos sus beneficios, hay que añadirlo cuando la comida está cocida, y con el fuego apagado. Para calentarlo un poco, podemos utilizar brevemente baño María.

Beber un vaso de agua mineral a temperatura ambiente antes del desayuno, y algunos vasos más a lo largo del día (un litro en total), siempre fuera de las comidas, mejorará los efectos del yogur sobre la salud.

Ahora la dieta de yogur que recomendamos

Te proponemos una dieta de 1200 calorías basada en el yogurt, considerado uno de los alimentos “milagrosos” del presente siglo. Por su alto contenido en calcio y fósforo, está contraindicada en personas con colesterol alto, cálculos renales y problemas hepáticos.

Como siempre, se recomienda consultar con tu médico antes de iniciarla.

Día 1

Desayuno:
1 vaso de agua mineral a temperatura ambiente, 1 café sin azúcar, 2 yogures descremados y 1 pera.

Colación: 2 tostadas y 1 té verde sin azúcar.

Almuerzo:
1 ensalada chica a elección y pasta con yogur y queso fresco.

Colación: 200 gr. de fruta fresca a elección.

Cena:
2 tomates, 2 huevos duros y 2 rebanadas de pan.

Día 2

Desayuno:
1 vaso de agua mineral a temperatura ambiente, 1 té sin azúcar, 1 vaso de leche descremada y 1 manzana.

Colación: 2 tostadas y 1 té verde sin azúcar.

Almuerzo: 1 porción (50 gr.) de arroz con atún, pepino, tomate, yogur, orégano y sal.

Colación: 200 gr. de fruta fresca a elección.

Cena:
250 gr. de yogur y 1 ensalada de frutas con 1 cucharada de azúcar y jugo de limón.

Día 3

Desayuno:
1 vaso de agua mineral a temperatura ambiente, 1 café sin azúcar, 2 yogures descremados y 1 pera.

Colación: 2 tostadas y 1 té verde sin azúcar.

Almuerzo:
1 porción (60 gr.) de arroz con un poco de manteca y queso rallado, 1 pepino con crema de yogur y albahaca, y 2 rebanadas de pan.

Colación: 200 gr. de fruta fresca a elección.

Cena:
1 porción (80 gr.) de atún y 1 papa hervida.

Día 4

Desayuno:
1 vaso de agua mineral a temperatura ambiente, 1 café sin azúcar, 2 yogures descremados y 1 pera.

Colación: 2 tostadas y 1 té verde sin azúcar.

Almuerzo:
1 pepino con aceite de oliva y 1 porción de pasta fría con salsa de yogur, tomate y albahaca.

Colación: 200 gr. De fruta fresca a elección.

Cena:
1 churrasco a la plancha y 2 rebanadas de pan.

Día 5

Desayuno:
1 vaso de agua mineral a temperatura ambiente, 1 café sin azúcar, 2 yogures descremados y 1 pera.

Colación: 2 tostadas y 1 té verde sin azúcar.

Almuerzo:
1 porción (80 gr.) de espaguetis con manteca y queso rallado, y
1 ensalada verde chica con aceite de oliva.

Colación: 200 gr. De fruta fresca a elección.

Cena:
1 ensalada de 80 gr. De queso fresco con cebolla, semillas de hinojo, sal, pimienta, perejil y albahaca, más 2 rebanadas de pan.


Sábado y domingo: Repetir cualquiera de los días, a elección.





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martes, 22 de noviembre de 2016

Qué propiedades tienen las frutas para la salud

Qué propiedades tienen las frutas para la salud

Propiedades de las frutas

Constituye, en general, más del 80% del peso de la porción comestible, oscilando entre un 82% en las uvas, un 90% en las fresas y hasta un 93% en la sandía.

Valor energético

Las calorías de la fruta dependen casi exclusivamente de su contenido de hidratos de carbono, a excepción del caso del aguacate y del coco, frutas en las que el contenido graso determina su valor energético.

• Hidratos de carbono:

 Los azúcares o hidratos de carbono simples (fructosa, glucosa, sacarosa...) confieren el sabor dulce a las frutas maduras y suponen un 5-18% del peso de la porción comestible. 

Las manzanas y las peras son ricas en fructosa. 

En las frutas se encuentran también otros mono y disacáridos como la xilosa, la arabinosa, la manosa y la maltosa. 

Las ciruelas y las peras contienen cantidades relativamente altas de sorbitol, una sustancia emparentada con los azúcares, que posee un conocido efecto laxante. En menor proporción presentan hidratos de carbono complejos (almidón). 

Las frutas no maduras poseen entre un 0,5-2% de almidón, pero conforme van madurando ese porcentaje disminuye hasta casi desaparecer, salvo en los plátanos maduros, en los que el almidón puede superar el 3% de su peso total.

• Grasas: 

Su contenido es casi inapreciable (0,1-0,5%), excepto en el aguacate, que aporta un 14% de grasa, especialmente ácido oleico, saludable (72% del total de grasa) y en el coco, con un 35% de grasa, mayoritariamente saturada (88,6% del total de grasa), menos saludable.

Valor plástico

Viene dado en función de su contenido en proteínas, que habitualmente representa menos del 1% del peso fresco de las frutas.

Las proteínas están compuestas por aminoácidos, diez de los cuales (leucina, isoleucina, valina, treonina, triptófano, metionia, lisina, fenilalanina, histidina y arginina) son esenciales para el ser humano. 

El término esencial hace referencia a que el organismo no los puede producir por sí mismo y, por tanto, debe obtenerlos necesariamente de la alimentación cotidiana. 

Una proteína que contenga, en cantidad y calidad, los diez aminoácidos esenciales se considera completa o de alto valor biológico. 

En las frutas, las proteínas son de bajo valor biológico.

En los cítricos y fresas abundan sustancias nitrogenadas simples como la asparagina y la glutamina y los ácidos aspártico y glutámico.

En las manzanas y las peras abunda la asparagina y las naranjas son ricas en prolina.

Valor regulador

Las frutas son buena fuente de vitaminas y minerales.

• Vitaminas: 

Destaca el contenido de vitamina C (en cítricos, frutas tropicales, melón, fresas y grosellas negras) y de provitamina A (en albaricoques, cerezas, melón y melocotón...), ambas de acción antioxidante. 

En menor proporción, se encuentran otras vitaminas del grupo B solubles en agua, biotina y ácido pantoténico (albaricoques, cítricos, higos...). 

En general, son más ricas en vitaminas las variedades coloreadas, las de verano y las frutas expuestas al sol

Como curiosidad: dentro de un mismo árbol, los frutos orientados al sur son más ricos en vitaminas que los orientados al norte; los de la cúspide más ricos que los de las faldas y los exteriores. más ricos que los interiores.

• Minerales: 

En las frutas abunda el potasio (necesario para la transmisión del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, contribuye al equilibrio de agua dentro y fuera de la célula). 

Son ricas en potasio el plátano, kiwi, nectarina, nísperos, melón, uva negra, cerezas, albaricoques, ciruelas, coco fresco, aguacate, piña, chirimoyas y papaya. 

También aportan magnesio (relacionado con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y la resistencia ante enfermedades degenerativas, posee un suave efecto laxante y es anti estrés).

Otros componentes no nutritivos pero también importantes

• Fibra: 

Parte de la que aportan las frutas son pectinas, un tipo de fibra soluble en agua que juega un papel fundamental en la consistencia de las frutas y que, asimismo, posee efectos beneficiosos para nuestra salud. 

La fibra en las frutas frescas se encuentra en una proporción entre el 0,7% y el 4,7%. 

Las frutas con un menor contenido de agua o cuya porción comestible contiene semillas, tienen valores de fibra dietética más elevados. 

El contenido de fibra se ve reducido con el pelado de la fruta. Así en las manzanas, se reduce en un 11% y en las peras, alrededor del 34%.

• Ácidos orgánicos: (0,5% - 6%): 

Influyen en el sabor y aroma de las frutas. 

El ácido cítrico (cítricos, fresas, peras...), potencia la acción de la vitamina C y ejerce una acción desinfectante y alcalinizadora de la orina. 

Otros ácidos orgánicos de las frutas son el málico (manzanas, cerezas, ciruelas, albaricoques) y el salicílico (fresas y fresones), este último de acción anticoagulante y antiinflamatoria.

Elementos fitoquímicos (colorantes, aromas y compuestos fenólicos):

A pesar de estar presentes en muy bajas concentraciones, influyen decisivamente en la aceptación y apetencia por las frutas, y muchos de ellos son, además, antioxidantes que contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso del cáncer.

Maduración de las Frutas

La maduración de las frutas está ligada a complejos procesos de transformación de sus componentes. 

Las frutas, al ser recolectadas, quedan separadas de su fuente natural de nutrientes, pero sus tejidos todavía respiran y siguen activos. 

Los azúcares y otros componentes sufren importantes modificaciones, formándose anhídrido carbónico (CO2) y agua.

Todos estos procesos tienen gran importancia porque influyen en los cambios que se producen durante el almacenamiento, transporte y comercialización de las frutas, afectando también en cierta medida a su valor nutritivo.

Fenómenos especialmente destacados que se producen durante la maduración son la respiración, el endulzamiento, el ablandamiento y los cambios en el aroma, la coloración y el valor nutritivo.

• La respiración: 

La intensidad respiratoria de un fruto depende de su grado de desarrollo y se mide como la cantidad de CO2 (miligramos) que desprende un kilogramo de fruta en una hora. 

A lo largo del crecimiento se produce, en primer lugar, un incremento de la respiración, que va disminuyendo lentamente hasta el estado de maduración. Sin embargo, en determinadas frutas después de alcanzarse el mínimo se produce un nuevo aumento de la intensidad respiratoria hasta alcanzar un valor máximo, llamado pico climatérico, después del cual la intensidad respiratoria disminuye de nuevo; estas frutas son llamadas "frutas climatéricas".

Las frutas climatéricas normalmente se recolectan antes del citado pico para su distribución comercial, de forma que terminan de madurar fuera del árbol. Esto evita que se produzcan pérdidas, ya que el periodo de conservación de la fruta madura es relativamente corto. 

Durante la respiración de todas las frutas se forma un compuesto gaseoso llamado etileno. Este compuesto acelera los procesos de maduración, por lo que es preciso evitar su acumulación mediante ventilación, a fin de aumentar el periodo de conservación de las frutas. Si este compuesto gaseoso, producido por una fruta madura, se acumula en las cercanías de frutas no maduras, desencadena rápidamente su maduración, lo que contribuye a acelerar el deterioro de todas ellas.

Endulzamiento

• Azúcares: con la maduración aumenta el contenido de hidratos de carbono sencillos y el dulzor típico de las frutas maduras.

• Ácidos: los ácidos van disminuyendo con la maduración. Desaparece el sabor agrio y la astringencia, para dar lugar al sabor suave y al equilibrio dulzor-acidez de los frutos maduros.

• Ablandamiento: la textura de las frutas depende en gran medida de su contenido en pectinas; protopectina y pectina soluble en agua. La protopectina atrapa el agua formando una especie de malla, y es la que proporciona a la fruta no madura su particular textura. 

Con la maduración, esta sustancia disminuye y se va transformando en pectina soluble, que queda disuelta en el agua que contiene la fruta, produciéndose el característico ablandamiento de la fruta madura. En algunas como la manzana, la consistencia disminuye muy lentamente, pero en otras, como las peras, la disminución es muy rápida.

• Cambios en el aroma: durante la maduración se producen ciertos compuestos volátiles que son los que proporcionan a cada fruta su aroma.

La formación de aromas depende en gran medida de factores externos, tales como la temperatura y sus variaciones entre el día y la noche. Así, por ejemplo, los plátanos con un ritmo día/noche de 30/20ºC, producen un 60% más de compuestos volátiles responsables de aroma que a temperatura constante de 30ºC.

• Cambios en el color: la maduración de las frutas generalmente va unida a una variación del color. 

La transición más habitual, de verde a otro color, está relacionada con la descomposición de la clorofila, de modo que quedan al descubierto otros colorantes que antes enmascaraba dicho compuesto. 

Además, aumenta la producción de colorantes rojos y amarillos característicos de las frutas maduras. 

El contenido de carotenos, por ejemplo, se incrementa fuertemente en los cítricos y el mango durante la maduración. La formación de otros colorantes como las antocianinas, suele estar activada por la luz.

Valor nutritivo:

• Vitamina C: en general, las frutas pierden vitamina C cuando maduran en el árbol y durante el almacenamiento; en este caso, la pérdida depende en gran medida de la temperatura, siendo mucho menor si ésta es cercana a 0º C.

• Provitamina A: esta vitamina es muy sensible a la oxidación por contacto con el oxígeno del aire, por lo que el pelado, troceado y batido de frutas, debe realizarse justo antes de su consumo.

Consumo de Frutas para la Salud

Las frutas juegan un papel trascendental en el equilibrio de la dieta humana por sus cualidades nutritivas.

Fruta es sinónimo de salud. 
Resumiendo sus beneficios para la salud

1. Su alto contenido de agua facilita la eliminación de toxinas de nuestro organismo y nos ayuda a mantenernos bien hidratados...

2. Su aporte de fibra, ayuda a regular la función de nuestro intestino y a evitar o corregir el estreñimiento. La fibra tiene un gran interés dietético ya que, además, posee efectos beneficiosos tanto en la prevención como en el tratamiento de ciertas enfermedades (exceso de colesterol, diabetes, obesidad, cálculos en la vesícula biliar, hemorroides y venas varicosas, divertículos, cáncer de colon y úlcera).

3. Son fuente casi exclusiva de vitamina C. Los expertos en nutrición recomiendan tomar como mínimo tres piezas de fruta al día, procurando que una de ellas sea rica en vitamina C (cítricos, kiwi, melón, fresas, tropicales...).


4. Contiene antioxidantes que protegen frente a enfermedades relacionadas con la degeneración del sistema nervioso, enfermedades cardiovasculares e incluso el cáncer.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado en los últimos años los resultados de diversos estudios de investigación que ponen de manifiesto los efectos anticancerígenos de frutas y verduras, particularmente contra el cáncer del tracto gastrointestinal y contra el de pulmón.

Según los estudios, uno de cada diez pacientes afectados por algún tipo de cáncer ha mantenido una insuficiente alimentación a base de frutas y verduras. 

Otras frutas muy saludables son los cítricos y algunas frutas tropicales ricas en vitamina C, beta-caroteno, vitamina E y otras sustancias con propiedades antioxidantes, que se utilizan contra enfermedades cardiovasculares, cataratas, cáncer de mama, ovarios o vejiga.




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