martes, 5 de abril de 2016

Cómo saber si mi placer por la comida es una adicción

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Cómo saber si mi placer por la comida es una adicción 

¿Eres un Adicto a la Comida?

La adición a la comida, como cualquier otra adicción, es una pérdida de control...

Aunque la sociedad y la clase médica han comprendido eficientemente el alcoholismo y el abuso de drogas, solo en años recientes hay igual aceptación al hecho de que las personas puedan ser adictas a la comida de la misma manera.

Cuando cualquier sustancia es ingerida por el cuerpo sin importar su potencial daño o el exceso de necesidad que el cuerpo tiene por ella, se dice que esa sustancia es abusada. 

Los individuos que abusan de estas sustancias de esa forma, son adictos. Estas personas se vuelven psicológicamente y mentalmente dependientes de ciertas sustancias, en este caso la comida.

Como determinar mi adicción:

Si puedes responder afirmativamente a cualquiera de estas preguntas es muy probable que seas adicto a la comida.

¿Comes cuando no tienes hambre o cuando te sientes triste o deprimido?

¿Comes en secreto o comes de manera diferente cuando estas solo que cuando estás en frente de otros?

¿Consumes cantidades inusuales de comida y luego te purgas con vómito o laxantes para deshacerte del exceso?

¿Hay alimentos que son dañinos para ti, pero los comes de todas formas?

¿Te sientes culpable luego de haber comido?

La Adicción a la comida es un problema que puede llegar a convertirse en enfermedad. 

Se produce cuando aparece obsesión por la comida, el peso y la imagen corporal, y es similar al alcoholismo o la drogadicción, aunque, en principio, no tiene consecuencias tan graves. 

El problema de las personas adictas a la comida es que no pueden eliminar el causante, pues una persona alcohólica o adicta a las drogas puede dejar de serlo si no vuelve a probar el alcohol o las drogas, pero cuando los alimentos se convierten en una droga, no se puede dejar de comer para siempre, por lo que las tentaciones están siempre a la vuelta de la esquina.

Para evitarlo, hay que aprender a diferenciar los alimentos más adictivos de los menos, y seguir una alimentación sana y equilibrada para no tener carencias y evitar otras obsesiones relacionadas con la comida, pues estas personas pueden desarrollar bulimia, anorexia, vigorexia, ortorexia, etc. Todo tipo de trastornos psicológicos relacionados con los alimentos.

Causas y Manifestaciones

En la adición a la comida, el individuo entiende que su manera de comer es dañina, pero continúa con el comportamiento destructivo. Este fenómeno es tanto psicológico como fisiológico.

Muchos individuos tienen lo que puede ser denominado como “alergias alimenticias”. Estas son comidas que cuando se ingieren provocan síntomas negativos y cambios en el cuerpo, pero al mismo tiempo provocan deseos. Por ejemplo, el individuo diabético, podría “enfermarse” por el consumo de azúcar, pero seguirá deseándola y comiéndola en exceso, con efectos adversos. 

Los estudios continúan observando ciertas proteínas en la leche y el trigo que cuando se ingieren producen efectos similares a los de los narcóticos. Estos químicos imitan los supresores del dolor naturales, endorfinas, y que han sido llamadas “exorfinas”. 

Es posible que los individuos que padecen depresión, baja-autoestima o soledad; encuentren alivio cuando ingieren una alta cantidad de ciertos alimentos tales como la sal o el chocolate. El inmediato bienestar desaparece dando paso a una sensación de enfermedad o de culpa, conduciendo a más depresión. 

Debido a que el adicto está fuera de control, volverá una vez más al mismo patrón de alimentación en un esfuerzo, consciente o inconsciente, por sentirse mejor. 

Los adictos a la comida provienen por igual de todas las edades, razas y géneros. Estos pueden tener sobrepeso, bajo peso y algunos peso normal. Todos ellos están unidos por su obsesión con la comida. 

Los individuos obesos sufren humillación debido al exceso de peso; pueden ser aletargados y sedentarios, incapaces de de moverse con libertad. 

Las personas con bajo peso pueden ser bulímicas; aunque comen obsesivamente, están tan temerosas de padecer sobrepeso que se inducen al vómito, toman laxantes o ejercitan compulsivamente para evitar ganar peso. También podrían alternar con periodos de anorexia, absteniéndose de los alimentos con el fin de controlar su peso, pensando constantemente en qué comer y en cuánto pesan. 

El tema de los alimentos es una miseria para estas personas; cuentan calorías compulsivamente, comiendo sin disfrutarlo.

Recuperación a conciencia

La Adicción a la comida es una condición seria con muchos efectos adversos para la salud. Obesidad, trastornos psicológicos, diabetes y unas pocas anomalías gástricas. Por supuesto, el primer paso para la recuperación es la concientización y aceptación del problema. Médicamente, los individuos deben identificar cuales alimentos —los alimentos detonadores— provocan los síntomas y deseos.

Hay alimentos a los que no podemos resistirnos, tanto que a veces no sabemos parar y acabamos con un atracón, dolor de barriga y la solemne promesa de no volver a probarlos nunca más… hasta que recaemos y volvemos a caer sin control. 

Hay comidas que enganchan, alimentos a los que no podemos resistirnos y por los que tenemos una especial predilección, como el chocolate, el queso, los dulces, las hamburguesas, etc. Estos alimentos nos hacen sentirnos culpables y rompen nuestra fuerza de voluntad, pero hay una explicación médica a esta reacción, son alimentos que estimulan los centros cerebrales, contienen sustancias químicas capaces de producir diferentes sensaciones de placer y bienestar, por eso somos más sensibles a las tentaciones cuando tenemos un día malo, mucho estrés o estamos bajos de moral.

Alimentos adictivos: ¿Quién es quién?

Hay alimentos que actúan produciendo efectos en el cerebro como lo hacen las drogas. 

Algunos tienen efectos estimulantes como el chocolate y actúan sobre los centros del placer y bienestar, otros, en cambio, son relajantes como los dulces e inciden en los receptores opiáceos. 

Hay alimentos más adictivos que otros y personas más sensibles a estos. 

En general los hombres son más vulnerables a la tentación de la carne, mientras las mujeres no resisten el dulce, pero no siempre es así. Sea cual sea tu perdición, cualquier alimento puede volverse una droga cuando pierdes el control y quieres tomarlo todos los días, hasta una sosa lechuga tiene sustancias relajantes parecidas a los opiáceos que pueden causar adicción.

Chocolate. 

Uno de los alimentos más populares en el mundo, placer de los dioses y misterio para los bioquímicos neuronales, pues produce numerosos efectos que están siendo estudiados. 

El chocolate tiene una gran cantidad de sustancias químicas que influyen en varios receptores neuronales, desde sustancias similares a los cannabinoides de la marihuana a compuestos similares a las anfetaminas. 

Su principal acción es energizante y estimulante, por su contenido en cafeína y teobromina, pero también puede calmar la ansiedad por ser rico en hidratos de carbono y grasas vegetales, y evitar la depresión gracias a la feniletilamina, una sustancia que provoca la misma sensación que el enamoramiento.

Quesos y leche. 

Después del chocolate, el queso es uno de los alimentos que más adictos produce. 

Los lácteos son uno de los alimentos imprescindibles en la alimentación diaria, pues nos aportan proteínas de alta calidad y calcio, y a pesar de su contenido en grasas saturadas, cada vez hay más estudios que demuestran que la leche ayuda a mantener el peso, y que las personas que no toman lácteos tienen más grasa corporal. 

Curioso, pero es que la leche no es sólo grasa, el calcio de la leche y algunas sustancias como el CLA (ácido linoleico conjugado) que contiene la leche de las vacas alimentadas con pasto natural, ayudan a eliminar la grasa y a prevenir la obesidad. 

En los bebes lactantes la leche materna contiene muchas sustancias con efectos psicológicos, algunas de ellas producen seguridad, sueño y un vínculo especial con la madre. 

Cuando vamos creciendo es costumbre tomar un vaso de leche caliente antes de dormir. La razón está en que la caseína, una de las proteínas de la leche, al ser digerida produce unos péptidos de naturaleza opioide, conocidos como casomorfinas, que favorecen el sueño. 

En los quesos, la cantidad de caseína es mucho más concentrada.

 En la adicción a los lácteos también intervienen factores como su sabor y la gran cantidad de variedades que hay en el mercado. Este placer del buen gourmet no tiene problema, salvo cuando nos volvemos adictos a estas exorfinas en situaciones de ansiedad o estrés. 

Añadir queso a todas las comidas o tener deseos de tomar queso, puede estar relacionado con la necesidad de calma y tranquilidad ante situaciones estresantes o cuando no podemos controlar nuestra ansiedad. Por esta razón los fabricantes de comida ofrecen variantes con queso de sus productos, porque saben el "enganche" que produce.


Café y té. 

La cafeína es un estimulante natural que ayuda a mantener la actividad y la vigilia. 

La mayoría de las personas necesitan café, té y bebidas con cafeína (guaraná, colas, etc.) para levantarse, y se vuelven dependientes de estas bebidas en cualquier momento de "bajón". 

Como todo, no tiene problema si lo consumes con moderación. 

Es típico que se tomé café o té antes de una competición para poner "chispa" en la carrera. Pero ten en cuenta que si tomas demasiada cafeína, no sólo tendrás adicción, también acabarás con problemas físicos (ansiedad, alteraciones del ritmo cardiaco, hipertensión, etc.) 

Si necesitas cafeína para mantener tu ritmo diario, puede que haya llegado la hora de plantearse un cambio, bajando el ritmo.



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jueves, 17 de marzo de 2016

Cómo aumentar la libido con una alimentación natural

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Cómo aumentar la libido con una alimentación natural

En el deseo sexual, están implicados en gran parte los nutrientes que el cuerpo necesita para realizar todos los procesos, sobre todo, los hormonales, las cuales sufren un desequilibrio precisamente por la falta de nutrientes que influyen en el metabolismo del cuerpo. Una merma en el deseo, o en la respuesta del cuerpo frente al sexo podría perfectamente ser corregida con cambios alimentarios, o con la suplementación adecuada

• Cacao: Si el chocolate contiene más del 65% de cacao puro, contendrá altas concentraciones de feniletilamina (FEA), una sustancia que provoca euforia, pues hace que se libere endorfinas y serotonina; estimulantes naturales que provienen de alimentos que aumentan la libido y dopamina que es el compuesto químico que libera el cerebro cuándo se sucede un orgasmo. También el calcio favorece las transmisiones nerviosas y por tanto, mayores sensaciones.

• Ostras: Marisco riquísimo en zinc, mineral imprescindible en la formación de la testosterona. Es un marisco afamado por contarse entre los alimentos que aumentan la libido por tener innegables cualidades afrodisiacas. También contienen ácido aspártico y aspartato,  un compuesto que ayuda en la liberación de hormonas sexuales como la testosterona y el estrógeno.

• Nuez moscada: Una especia particular por ser considerada un potente afrodisíaco. Tiene la capacidad de estimular las células nerviosas y la circulación de la sangre, lo que provoca que aumente el deseo sexual. No cabe duda de que la nuez moscada se encuentra entre los alimentos que aumentan la libido.

 Miel: En la antigua Pakistán, para ponerse en forma, las personas bebían aguamiel todos los días durante el primer mes después de la boda. Se llamaba a este mes “mes de la miel”, posteriormente llamado “luna de miel”. La miel es rica en carbohidratos lentos y energéticos y rica en vitamina B tan necesaria en la fabricación de testosterona.

• Arroz integral: un cereal con altos contenidos en vitamina B, nutriente que juega un papel imprescindible en que se produzca el deseo, algo muy  importante en los alimentos que aumentan la libido. Tanto así, que la vitamina B es llamada la vitamina de la energía. También es una gran fuente de magnesio, elemento esencial para las contracciones musculares.

• Pollo: Los niveles de testosterona son importantísimos para mantener en perfecto estado  todos los aspectos de la salud sexual: producción de esperma, libido, erecciones, etc.  Y  la producción de testosterona está estrechamente ligada a los niveles de zinc y de vitamina del grupo B, especialmente la B6 y ambos nutrientes abundan en la carne de pollo.

• Sandía: Un grupo de científicos de Estados Unidos han demostrado que la sandía produce en el cuerpo del hombre efectos similares al Viagra y se debe a sus componentes citrulina y otro llamado arginina, elementos que aumentan la libido y que ayudan a que el cuerpo libere óxido nítrico, un compuesto que relaja los vasos sanguíneos del pene y de la vulva, ayudando a la erección, o la excitación.

• Semillas de calabaza: Tienen un altísimo contenido en zinc. El zinc es clave en la sexualidad y la fertilidad y está presente en casi todos los alimentos que aumentan la libido. Es tan importante, que si se administra la cantidad suficiente de zinc y ácido fólico, un hombre subiría hasta en un 74% el recuento de espermatozoides. Sería la solución ante la infertilidad. La semilla de calabaza, además, ayuda a mantener saludable la próstata.

• Granada: El zumo de granada ayuda a combatir la disfunción eréctil, según “The International Journal of Impotence Research”. Se cree que se debe a los potentes antioxidantes contenidos en el zumo de la granada, los cuales luchan de manera eficaz contra los radicales libres. El zumo de granada es uno de los alimentos que aumentan la libido.

• LinazaLa semilla de lino o linaza contiene un alto porcentaje en nutrientes de calidad, sobre todo en ácidos grasos esenciales, lo que introduce a este alimento entre los alimentos que aumenta la libido.

• Jengibre: Hay estudios publicados cuyos resultados demuestran que las ratas macho a las que se administró jengibre aumentaron en su peso testicular. Se concluye que el jengibre podría tener efectos similares en los niveles de testosterona humana.

• Palomitas de maíz: Las palomitas de maíz, presentes siempre en reuniones sociales e infaltables viendo una película en pareja tiene los niveles más elevados de arginina vegetal que hay entre los alimentos. Según numerosos estudios, la arginina es el principal componente de la calidad y cantidad de la esperma. Se cuenta entre los alimentos aumentan la libido.

• Chile picante, guindillas o ají: Ya sabemos que las comidas picantes aceleran el corazón. La capsaicina -el compuesto que hace que el chile pique-, también dispara la liberación cerebral de endorfinas, llamadas “hormonas de la felicidad”. El picante ayuda a que mejore el sistema nervioso. Todo esto propicia la excitación sexual. El chile obviamente se cuenta entre los alimentos que aumentan la libido.

• Solomillo de ternera: El solomillo contiene grandes cantidades de L-arginina y como hemos dicho, la arginina es el principal componente del semen.

 Arándanos: El arándano ayuda a relajar los vasos sanguíneos, mejorando el llenado de sangre del pene, produciéndose erecciones más fuertes. Además, su aporte en vitamina C es alto y la vitamina C es clave para la fabricación de la esperma.

• Chocolate negro: Está demostrado que el chocolate negro se cuenta entre los alimentos que aumentan la libido. Procedente del cacao puro reduce la hipertensión arterial, algo que ayuda a hombres que sufren de impotencia sexual. Además, los flavonoides presentes en el cacao natural ayudan en la producción de óxido nítrico, el compuesto que relaja las venas y del que ya hemos hablado. El óxido nítrico es el aporte principal del Viagra para que se produzcan las erecciones.

• Plátano: Es una fruta que contiene bufotenina, un alcaloide químicamente similar a la serotonina. Mejora el estado de ánimo, la confianza y el impulso sexual. La bufotenina también estimula el ritmo y la fuerza de las contracciones cardíacas.

• Almendras: Las almendras contienen ácidos grasos esenciales omega que regulan las prostaglandinas, elementos esenciales para producir hormonas sexuales. Su alto contenido en vitamina E altamente antioxidante ayuda en la formación de un esperma de mayor calidad. También se puede contar entre los 30 alimentos que aumentan la libido.

 Gambas: Las gambas tienen un alto contenido en zinc, principal nutriente para la fabricación de testosterona. Además, contienen calcio y magnesio, muy necesarios para que se produzca la contracción muscular que ayuda a regular el impulso sexual, el conteo de espermatozoides y la fertilidad. Contienen mucha fenilalanina, un aminoácido que ayuda en gran manera a regular el estado de ánimo y a mejorar el apetito sexual. Las gambas se cuentan entre los alimentos que aumentan la libido.

• Pepino: Se ha descubierto que el aroma del pepino es uno de los aromas que más despiertan el deseo femenino. Esto está recogido según un estudio de la Fundación de Investigación y Tratamiento del Olfato y el Gusto de Chicago (EE.UU.).

• Semillas de sésamo: Ya en la antigüedad, el sésamo se usaba como símbolo de fecundidad. Las novias de la antigua Grecia recibían pasteles de sésamo en señal de lo que se esperaba de ellas. Estas semillas contienen una gran carga de selenio y zinc y también son ricas en calcio, magnesio, vitamina E y grasas esenciales. Son todos nutrientes imprescindibles para la salud de la libido.

• Espárragos: No todos saben que los espárragos se cuentan entre los alimentos que aumentan la libido. Son vegetales con altos contenidos en potasio y calcio. Ambos nutrientes son imprescindibles en la producción de hormonas y en la energía del cuerpo.  Los espárragos son también ricos en vitamina E, que hace que el flujo sanguíneo hacia los genitales mejore.

 Nata: Tomada con moderación, la nata es una fuente de calcio importante. El calcio es necesario en mejorar las contracciones musculares que se asocian a las erecciones. Contiene L-arginina, esencial para la formación de esperma y ni qué decir tiene, que la nata está asociada a los juegos eróticos, lo que le da un valor añadido entre los alimentos que aumentan la libido.

• Cacahuete: El cacahuete o maní ayuda a mantener la salud cardiovascular. Eso va a garantizar un flujo de sangre adecuado a una buena erección. Además, los cacahuetes contienen grandes cantidades de ácidos grasos Omega 3 que mantienen el colesterol a raya. Un colesterol alto, puede producir disfunción eréctil.

• Espinaca: Debe comerse cruda. La espinaca es una de las pocas fuentes vegetales de coenzima Q-10, nutriente estrechamente relacionada con la motilidad de los espermatozoides.
Contienen también grandes cantidades de hierro. Todos nutrientes propios de los alimentos que aumentan la libido.

• Apio: Considerado el Viagra verde, el apio como afrodisíaco es de los mejores alimentos que aumentan la libido. Ya los romanos lo utilizaban como afrodisíaco. También contiene una gran cantidad de las feromonas llamadas androstenona y androstenol, las cuales atraen a las mujeres. Como anécdota, diremos que masticar apio, ayuda a mantener el aliento fresco y limpia la boca.

• Ajo: Al contrario que el apio, que deja la boca fresca, puede que el ajo no sea el aroma ideal, pero la alicina contenida en él aumenta el flujo sanguíneo y por supuesto también la libido.

 Trufa: La trufa tiene cualidades afrodisíacas reconocidas. Es debido a su intenso aroma de una sustancia llamada androstetenol que imita al olor de las feromonas sexuales humanas.

 Tomate: Su elevado contenido del tomate en betacaroteno, precursor biológico de la vitamina A engloba al tomate entre los alimentos que aumentan la libido. La vitamina A también actúa en los niveles de testosterona.

• Atún (y la mayoría de pescados azules): Fuente rica en vitamina B3 que tiene efectos muy beneficiosos en la dilatación de los vasos sanguíneos. Es algo que mejora sensiblemente la potencia de los orgasmos. Además, contienen altos contenidos en ácidos grasos esenciales, que ayudan a equilibrar el colesterol en la sangre.

A estos alimentos, podemos agregar la maca andina, infaltable entre los alimentos que aumentan la libido…

Recuerde que los alimentos son una especie de “gasolina” para que el cuerpo realice todas sus funciones biológicas y si le damos comidas basura, o alimentos procesados por la industria, conservas, grasas, embutidos, alcohol, drogas, etc. el cuerpo no tendrá energía y será un motor que correrá poco y con mucho esfuerzo, mientras que si le damos alimentos de calidad (a la antigua usanza), el motor desarrollará todo su potencial. Esto es válido para todos los procesos corporales, no sólo en el sexual. Los alimentos que aumentan la libido son esenciales par ala vida.








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Cómo evitar que la obesidad disminuya el deseo sexual

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Cómo evitar que la obesidad disminuya el deseo sexual

La obesidad y el deseo sexual

Si bien algunas personas con sobrepeso dicen no tener problema alguno para vivir su sexualidad, la realidad es que la obesidad lleva a una  crisis, en lo que se refiere a la sexualidad, de la salud y la estética.

Ambos puntos, interfieren en la sexualidad de la persona, pues de una forma u otra pueden verse impedidos o inhibidos de tener sexo con la satisfacción anhelada.

En lo que se refiere a la estética la obesidad puede producir:

• La baja autoestima y la desvalorización de si misma.

Con respecto a la salud:

• Los desajustes metabólicos, como colesterol alto, triglicéridos altos, diabetes, entre otros, conllevan a impotencia sexual, otro mal ejemplo de cuando se unen sexo y obesidad.

La obesidad disminuye la libido y contribuye a sufrir de deseo sexual inhibido. Más allá de lo que la imagen física pueda expresar, los complejos o inseguridades, los factores químicos que interrumpen el sexo son los más importantes de considerar.

La química de la falta de deseo

No es sólo una cuestión de imagen: más allá de que la persona obesa sienta vergüenza de mostrar su cuerpo, tenga complejos o esté insegura; hay factores químicos que influyen en el deseo.

La grasa entorpece la circulación sanguínea y produce problemas hormonales como la baja producción de testosterona, responsable de encender la chispa sexual en hombres y mujeres.

Martin Binks, psicólogo clínico y director del Diet and Fitness Center del Centro Médico de la Universidad de Duke (Duke Diet & Fitness Center), explica que si bien existe un patrón cultural que ensalza la delgadez en exceso y que ejerce una influencia no del todo positiva en algunos individuos; la obesidad baja significativamente el rendimiento y la calidad de vida entre las sábanas.

Una investigación llevada a cabo por Binks y un equipo médico de la Universidad de Duke demuestra que las personas obesas son 25 veces más propensas a reportar problemas sexuales que aquellas que tienen un peso normal.

“Nuestro estudio demuestra que hay una diferencia considerable entre la calidad de vida sexual que llevan las personas que tienen peso normal y las que están muy excedidas de peso”, explica Binks. “Como la obesidad es una afección que crece a pasos agigantados, hay cada vez más gente que tiene problemas en la cama”.

Las hormonas que todo lo controlan

El exceso de grasa, afirman los especialistas, afecta en la producción de hormonas responsables de despertar ese instinto sexual que ha asegurado la supervivencia de la raza humana. “La testosterona es la responsable del desempeño sexual tanto masculino como femenino”, dice el doctor en medicina Fred Pescatore.

Una hormona llamada DHEA, explica Pescatore, es la encargada de controlar el estrógeno y la testosterona: si una persona tiene un sobrepeso considerable, su DEHA hará más estrógeno y menos testosterona. En otras palabras, la grasa hará que tenga menos hormonas de las que producen deseo y más de las que traen aparejada una falta absoluta de ganas de entrar en contacto corporal con otras personas.

“El sobrepeso impacta sobre la libido por una cuestión hormonal, pero también por otros factores”, opina Debbie Mandel, especialista en nutrición, preparación física y control de estrés. Además de los bajos niveles de testosterona, dice Mandel, la persona obesa suele tener altos niveles de estrés, uno de los principales inhibidores del deseo.

Como si esto fuera poco, explica Mandel, un cuerpo obeso suele tener sus vasos sanguíneos bloqueados por el colesterol, lo que dificulta la irrigación hacia el pene y hacia el clítoris. Los hombres que sufren repetidos episodios de impotencia o las mujeres que no reciben estímulo en su zona pélvica terminan rechazando la idea de una relación sexual y sufriendo de una apatía absoluta, que se convierte en un círculo vicioso.

Debido al aumento de la masa corporal y los tejidos que el corazón debe oxigenar, las personas obesas tienen que enfrentar la hipertensión como una complicación que desarrollan y que aumenta el compromiso cardiovascular. Por ende, la vitalidad disminuye lo cual termina por ocasionar una baja de la resistencia y el vigor que mantiene activo al hombre durante sus relaciones sexuales. Aunado a estas causas orgánicas, los cambios que surgen en la motivación sexual ocurren debido a una significativa disminución que se observa en la libido y, por ende, a la forma cómo se sustituye el deseo sexual por el placer de comer compulsivamente.

Unos pocos kilos menos…

Para empezar, hay que sacudirse de los malos hábitos que caracterizan a las personas obesas. Vida sedentaria, comidas con grasa y dietas discontinuas e interrumpidas son los principales factores de obesidad.

Crease o no, con sólo bajar unas libras o kilos la libido se recupera como por arte de magia. Aunque sea unas pocas libras bastan para reestablecer el balance hormonal.

Según el doctor Pescartore, cuando una persona comienza a perder peso la DEHA, responsable de transformar las hormonas de nuestro cuerpo, empieza a producir más testosterona. Así, además de levantar su autoestima y sentirse más deseada, la persona que adelgaza experimenta cambios químicos que potencian su desempeño sexual.

Ronette Kolotkin, psicóloga clínica y una de las autoras del estudio de la Universidad de Duke, dice que aquellos pacientes obesos que perdieron peso y aumentaron la actividad física experimentaron también una considerable mejora entre las sábanas. “Mis pacientes aseguran que con perder solo un poco de peso se sienten diez o veinte años más jóvenes en lo que a vida sexual se refiere”, explica.

Además de adelgazar aunque sea un poco, los especialistas recomiendan:
• Comer productos con más proteínas y menos grasas; agregar vegetales a la dieta diaria
• Hacer abdominales, yoga, pilates y ejercicios que involucren a la pelvis, para aumentar la circulación sanguínea en esta zona
• Tomar al menos dos veces por semana un baño de inmersión que sacuda el estrés
• Aceptar la forma del propio cuerpo, y adelgazar hasta donde se pueda. Recordar que los patrones que se ven en la televisión y en las revistas, que resultan frustrantes, son imposibles de seguir. Lo importante es cuidar nuestra salud.

Refuerzos naturales

Diversas plantas medicinales han sido utilizadas tradicionalmente para el tratamiento de la disfunción eréctil y disminución de la energía física, mental y sexual.

Detrás de la falta de deseo sexual están enmascarados casi siempre el estrés y la mala nutrición. 

Antes de tirar definitivamente la toalla y adoptar soluciones drásticas -como el tratamiento con Viagra-, es preferible probar con los siguientes suplementos:

Palwén

Es un tónico que actúa mejorando la libido, eyaculación precoz y disfunción eréctil. Ayudan a mejorar la circulación sanguínea de la zona genital, actúan sobre el sistema nervioso central, contribuyendo a la apetencia sexual y ayuda a depurar el hígado, de manera que produzca el colesterol bueno, que es el precursor de las hormonas.
El Palwén es un suplemento progresivo, pues su efecto es duradero. Es decir, el deseo sexual se mantiene en el tiempo.

Nankan
Durante cientos de años los mapuches han consumido la Kinwa para aumentar su vigor sexual y fortaleza física. En su fórmula las siguientes plantas medicinales mapuche: Failawen (Haploppapus remyanus), Aillantü o Leliantü (Geum chiloense), Palwen (Adesmia boronioides) y elementos minerales, tales como magnesio y cinc y trazas de selenio, de indudable ayuda para el efecto.
Su acción se clasifica en cuatro categorías: 
Aumento de la libido o deseo sexual; Incremento de la vitalidad y disminución de la fatiga; 
Acelera la recuperación de la erección y la rigidez de la masa muscular del pene; 
Mejora de la vasodilatación y bombeo de la sangre a los cuerpos cavernosos del pene.

Maca

Para ambos sexos, la Maca, puede ser usada como un suplemento nutricional, siendo además el mejor estimulante natural para la libido. Por consiguiente, la planta también tiene el apodo ' Ginseng' peruano o ' Viagra' peruano.








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martes, 15 de marzo de 2016

Cómo modificar hábitos que atentan contra nuestra decisión de bajar de peso


Cómo modificar hábitos que atentan contra nuestra decisión de bajar de peso

¿Cómo modificar hábitos?

Engordar o adelgazar depende, en gran medida, de la actitud que tengamos frente a la comida. La forma de elegir los alimentos, el tiempo que le dedique a la alimentación, la capacidad de incorporar costumbres saludables y de beneficiar a nuestro cuerpo con actividad física pueden ser determinantes para despedirse definitivamente de los kilos de más. 

Hábitos con efecto a largo plazo

Siéntese siempre a la mesa, especialmente cuando se trata de alimentos más calóricos. Ya que ha decidido darse un gusto es importante dedicarle el tiempo y el espacio que merece. Si come rápido, al terminar, las ganas de ingerir algo rico seguirán intactas.

Lleve los platos servidos a la mesa. Con la fuente frente a usted será más difícil controlarse.

Destine un solo lugar para comer y evite dejar alimentos cerca de la cama o los sillones.

Las sobremesas prolongadas o las tertulias familiares pueden hacerse tranquilamente sin comidas tentadoras de por medio.

Para perder 5 kilos en un año sin hacer dieta sólo deberá quitar unas 100 calorías de la alimentación diaria. Para lograrlo reemplace la medialuna del desayuno por una tostada y para ahorrar el doble cambie una porción de tarta de jamón y queso por una de pascualina.

Muchas veces se retienen líquidos que aparentan ser kilos de más. Para eliminarlos evite los alimentos que suponen un esfuerzo para el hígado, como, por ejemplo, el café y el azúcar incluido en la pastelería y las golosinas. Por el contrario, aumente el consumo de frutas, verduras, agua y realice actividad física.

También puede recurrir a mezclas de hierbas destinadas a eliminar naturalmente la retención de líquidos, pero antes de adoptarlas consulte con su médico para descartar posibles causas orgánicas.

Anote todo lo que come. De esta manera logrará tomar conciencia de lo que se lleva a la boca y además podrá planificar comidas más calóricas, que consumirá esporádicamente.

Cada 15 días pese o mida lo que come. Así recordará con exactitud las medidas adecuadas y evitará que con el paso de los días una porción se convierta en media.

Nunca deje de desayunar. Es una buena manera de quemar calorías desde las primeras horas de su día.

Muévase más. La mejor forma de bajar de peso es incrementar el gasto calórico y para eso basta con salir a caminar todo los días, subir y bajar escaleras o hacer las tareas de la casa con mayor movimiento. Otra opción es adoptar un perro: es más barato que contratar a un entrenador personal y la obligará a sacarlo a pasear varias veces al día.

Jugar con sus hijos también puede ser una excelente forma de quemar calorías. Retome los patines, la bicicleta y el baile.

Evite usar el coche para ir a cualquier lado, como, por ejemplo, a hacer las compras de todos los días. Vaya caminado y si viaja en colectivo bájese dos paradas antes. Todos comen, yo también

No hace falta aislarse ni obligar a toda la familia a hacer dieta junto a usted. Con algunos trucos podrá disfrutar de comidas deliciosas con menos calorías.

Si prepara pastel de papas para toda la familia, hágalo sin aceite y reserve un sector de la fuente para cubrirlo con puré de calabazas en lugar de papas.

Prepare distintas guarniciones para acompañar un plato principal. Por ejemplo, si hizo un pollo al horno acompáñelo con trocitos de zapallo, ajíes, cebollas y papas para el resto de la familia.

Cuando decida disfrutar de un plato de pastas, recuerde que puede disminuir su contenido calórico si las acompaña con una salsa hecha sin grasas y algunas verduras salteadas con rocío vegetal y gotas de caldo. Eso sí, evite servirlas con queso rallado.

Al preparar pizza no se exceda con el queso y utilice para las cubiertas rodajas frescas de tomate, cebollas desflemadas, morrones asados y poca cantidad de Mozzarella descremada rallada. Si piensa utilizar algún fiambre prefiera el jamón desgrasado.

Si va a tomar helado fuera de su casa prefiera aquellos elaborados en base de agua y frutas en lugar de los de crema, que tienen el doble de calorías.

Adiós a los ataques de hambre

• Tome mucho líquido en el día. Al menos dos litros. Esto no sólo le servirá para hidratarse, sino que también le ayudará a bajar de peso, ya que muchas veces se confunden la sensación de hambre y de sed. Además ocupa un lugar en el estómago que podría ser ocupado, si no, por alimentos con más calorías.

• Mientras cocina tenga a mano alguna taza de sopa caliente de verduras, pickles, trocitos de apio, bastoncitos de zanahoria, tomate con albahaca o daditos de manzana verde. Así dejará de lado la costumbre de probar lo que cocina.

• La fibra brinda sensación de saciedad. Por eso, incluya vegetales o pan integral en sus almuerzos o desayunos.

• Para evitar la tentación mientras prepara la merienda de los chicos, en lugar de cocinar tortas o budines, cómprelos hechos y así sólo tendrá que cortarlos o servirlos.

• Hablar de lo que no puede comer sólo le dará más hambre. Que la comida no sea su único tema de conversación.

• Al llegar a casa después de un día de trabajo ponga el agua para tomar un caldo caliente y dése una ducha. Cuando salga se olvidará de la idea de abalanzarse sobre la heladera a comer cualquier cosa sin pensar.

• Coma algo antes de salir de compras, ya que es muy difícil elegir bien y no tentarse con dulces o snacks.

• Un plato de sopa liviana o una ensalada de hojas antes de la comida le ayudarán a reducir el apetito y la cantidad de alimentos que comerá luego.

• No se prometa no tocar nunca más un alfajor o una torta. Propóngase un límite razonable de una o dos veces por semana para incluir alguna pequeña porción de estos alimentos.

• Para los momentos en que necesita desesperadamente comer algo dulce tenga siempre en la heladera gelatina dietética para poder comerla sola o mezclada con frutas picadas, yogur del mismo sabor o crema light.

• Que un alimento sea considerado bajo en grasas no quiere decir que pueda comerse sin límites. Si come un súper plato de puré de zapallo no bajará de peso. En cambio, con una pequeña porción de puré de papas, se dará el gusto y estará adelgazando.

• Compras inteligentes. Haga una lista con todo lo que necesita comprar. Así caminará lo menos posible entre las góndolas.

• Deténgase, en cambio, ante las verduras y frutas frescas para poder apreciar las de estación y las más novedosas servirán para variar su alimentación.

• Lea siempre las etiquetas de los envases. De esta forma podrá elegir los alimentos más livianos, como, por ejemplo, mayonesas bajas en grasas, salchichas light, galletitas dietéticas y quesos hipocalóricos.

• Prefiera los cortes de carne que sean más magros: nalga, bola de lomo, peceto, lomo y cuadril. Con ellos podrá preparar todo tipo de recetas, incluso asado o brochettes con carne y verdura. Si compra comidas preparadas y le cuesta controlarse, lleve pequeñas cantidades siempre menores a un kilo.

Comiendo fuera de casa

Si tiene que estar muchas horas sin comer nada, consuma una buena cantidad de líquidos, yogur descremado y licuados. Tendrá menos hambre y no estará pensando en lo que va a comer luego.

Cuando sienta ganas de comer algo que engorda, comparta la porción y acompáñela con ensaladas, panaché de verduras o palmitos con limón. De postre elija entre una copa de frutillas con poca crema, una manzana asada con Marsala o una macedonia de frutas.

Prefiera los sándwiches de pan árabe con bastante verdura como tomates, lechuga, pepinos frescos o en vinagre o rúcula. En lugar de embutidos grasos elija fiambre de pavo magro, lomito ahumado, jamón desgrasado o bien carnes frías, como pollo, pavita, peceto o pastrón.

En los kioscos puede comprar yogures descremados, ensaladas de fruta o barritas de cereales bajas en grasa. También puede comer alguna salchicha sin el pan o bien pedir en una confitería un licuado de fruta y agua o leche sin azúcar.

Si se lleva la comida de casa envuelva rollitos de jamón o bastoncitos de queso. En un recipiente, tenga trocitos de manzana rociados de jugo de limón que le servirán para sacarse el hambre a media mañana o a media tarde.

Métodos de cocción más sanos

• Cambie el aceite por spray vegetal y utilice recipientes antiadherentes para minimizar el consumo de grasas.

• En los platos al horno añada una taza de caldo mezclado con la misma cantidad de vino tinto o blanco. Evitará el uso de aceite y el resultado final será más rico y liviano.

• La cocción a la sal es otro de los métodos que puede emplear para evitar las grasas en las preparaciones al horno.

• Envuelva los alimentos en papel manteca o aluminio. Tendrán mucho más sabor.

• Otra opción son las marinadas: deje la carne durante un día en una mezcla de vinagre y hierbas aromáticas o vino con especias. Guárdela en un recipiente con tapa dentro de la heladera.

• Reemplace cada huevo por dos claras. Reducirá la cantidad de grasas sin alterar el resultado final.

• Retire la piel del pollo antes de comenzar la cocción y para evitar que la carne se seque cúbrala con rodajas de manzana o con fetas de jamón magro.

• Una forma de desgrasar los alimentos es preparar algunos de ellos con un día de anticipación. Así la grasa se solidifica y se puede retirar con facilidad antes de calentar.

• Para dar buen sabor a los alimentos sin necesidad de exagerar el uso de aceites, cremas o mantecas agregue hierbas aromáticas y especias. Así tendrá distintos sabores en un mismo plato.

• Al elegir las verduras para una ensalada recuerde que las de hoja, el tomate, las coles y los zapallitos rallados tienen la mitad de las calorías que la zanahoria, remolacha, palmitos y calabaza. Por lo tanto puede comer el doble de las primeras sin temor a engordar.

Ocasiones especiales y fiestas

Si recibe gente a cenar coloque una bandeja con flores y frutas en el centro de la mesa. De esta manera podrá distraer su atención de otras comidas que servirá.

Consuma poco alcohol y prefiera la sidra, el champagne seco o los vinos y cervezas livianas. Recuerde que cuanto más dulce o de más graduación alcohólica sean las bebidas, más calorías tendrán.

Cuando sirva una picada agregue tomatitos cherry, champiñones con ajo y perejil, palmitos, pickles, bastoncitos de apio y zanahorias crudas, cubitos de carnes frías, de paleta desgrasada y de quesos magros. Podrá así evitar los palitos, papas fritas y otros ingredientes súper calóricos.

No ayune antes de ir a una fiesta ni se programe un ayuno posterior dándose tácitamente el permiso para comerse todo durante la reunión. Tenga un almuerzo y una merienda liviana antes de la ocasión.

Una vez en la fiesta, evite las primeras bandejas, ya que es imposible conseguir algo que sea liviano y, además, una vez que comenzó a comer pan es imposible poder contenerse con el resto de los alimentos. Elija en cambio quesos y fiambres magros y ensaladas si las hubiera. Retire las salsas y controle las guarniciones del plato principal. Coma moderadamente para darse un gusto y poder elegir alguna pequeña porción de postre.

Si se excedió en las comidas descarte el ayuno. Las frutas, el yogur y mucho líquido le servirán para limpiarse por dentro.

Reemplazos que achican calorías

• Comience con un reemplazo paulatino en sus recetas habituales y podrá reducir cientos de calorías. Los resultados se verán enseguida.

• Reemplace el aceite como condimento de ensaladas por una mezcla de yogur natural descremado, mostaza, sal, pimienta y una pizca de mayonesa dietética. Así ahorra la cantidad de calorías equivalente a un alfajor o a un bocadito de dulce de leche.

• Eligiendo un producto de menos calorías usted puede darse el lujo de suplantar esa diferencia en calorías con algún alimento que usted extrañe. Cada 100 gramos de mayonesa dietética usted se ahorra el equivalente a una porción de tallarines con salsa y queso rallado.

• En los postres, cambie la crema Chantilly por quesos blancos bajos en grasas batidos con azúcar o edulcorante y esencia de vainilla.

• La salsa blanca se puede preparar con leche descremada mezclada con poca fécula, sal, pimienta y nuez moscada. Queda con la misma consistencia y tan rica como la tradicional.

• Prepare copas heladas con cremas bajas calorías y espolvoréelas con copos de maíz inflado sin azúcar. Como salsa mezcle yogur descremado con gotas de su licor preferido y cacao dietético.

• “Estire” los alimentos. No es lo mismo comer un trozo de queso de 50 a 60 g que al rallarlo parece insignificante que gratinarlo sobre las verduras. Lo mismo ocurre con 200 g de carne vacuna, que puede ser un bifecito o transformarse en un abundante plato si se combina con vegetales en una cazuela.

• La fibra brinda sensación de saciedad. Por eso, incluya vegetales o pan integral en sus almuerzos o desayunos.

• Coma algo antes de salir de compras, ya que es muy difícil elegir bien y no tentarse con dulces o snacks.









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